La noticia ha pasado en Terrassa sin pena ni gloria, pese a los curiosos intentos del ayuntamiento de la ciudad por identificarse con el club. El Terrassa FC, con su empate 1-1 ayer ante el Hospitalet en la final del Play Off de ascenso, no logró su pase a la Segunda B, quedándose un año más en la división de consuelo del fútbol profesional español.
Un estadio prácticamente vacío en cada uno de sus enfrentamientos, salvo que el rival tuviese arraigo popular en sus lugares de origen, explica la apatía conque la comunidad local siguió esta fase de acceso a la división de bronce.