Este sábado 25 de julio falleció en París a los 104 años de edad, la mítica actriz Olivia de Havilland que nacida en Tokio en 1906, poseía las nacionalidades británica, estadounidense y francesa.
Ganadora de dos estatuillas Oscar y una cantidad innumerable de otros premios por su labor cinematográfica, la actriz, hermana de Joan Fontaine con la que se mantuvo enemistada hasta la muerte de la primera en 2013, había sobrevivido a su compañero de generación y también figura del Hollywood dorado, Kirk Douglas, fallecido el pasado mes de febrero a los 103 años.
Protagonista de películas como La heredera, Nido de víboras o La vida íntima de Julia Norris, fue su papel como Melania en la joya cinematográfica Lo que el viento se llevó (la misma que los totalitarios talibanes del lavado de cerebro quieren hacer desaparecer de la memoria colectiva), la que la encumbró a la inmortalidad y que hoy por hoy sea considerada una de las mejores actrices de todos los tiempos.