El sanguinario terrorista Hasán Nasralá, cabecilla de Hizbolá, cayó víctima de un ataque del ejército israelí al Cuartel General de esta organización radical, que se escudaba en gente inocente, como suelen hacerlo este tipo de grupos, ya que estaban en los subterráneos de edificios residenciales. (SIGA LEYENDO)