El banco Vaticano despide a dos empleados por casarse

Entre los muchos misterios de la Iglesia entre los que deben esconderse millones de perlas y “extraperlas” que han convertido a los sucesores de la esencia de los pobres, en miembros de una monarquía millonaria plagada de barbaridades para subsistir y justificarse, hay detallitos sin mayor importancia que son pequeñas demostraciones de que en el seno de esa institución es la involución la que campea por doquier. (SIGA LEYENDO)

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