
El Papa argentino, Francisco, de 88 años de edad que falleció este lunes en la residencia de Santa Marta, como consecuencia de un ictus asociado a su delicado estado de salud, será enterrado después de un funeral que se celebrará en la Plaza de San Pedro el próximo sábado a partir de las diez de la mañana..
El Pontífice que había sucedido al dimitido y también difunto Benedicto XVI, ha sido considerado por el marketing vaticano como un reformador y revolucionario de la Iglesia, aunque en realidad su labor pastoral se redujo a palabras llenas de flexibles intenciones sin que, en todo caso, la institución haya experimentado en su fondo ningún cambio.