
Lo que todos temíamos se produjo –al menos por pocas horas-, en toda España, salpicando a todo Portugal y Andorra y el sur de Francia, es decir, un corte de energía eléctrica total, que nos dejó sin luz al menos durante doce horas, y con ello, sin internet, sin televisión, sin teléfonos –ni fijos ni móviles-, sin trenes, sin metro, sin aviones pero eso sí, con el miedo en el cuerpo de que pudiese haber sido un ciber ataque.
Aunque se sigue descartando esa última posibilidad, seguimos en la sombra informativa.
Sánchez oscurece la información
El presidente del gobierno español Pedro Sánchez, en sendas comparecencias ante la prensa (la última con hora y media de retraso) en las que parecía querer lucirse más que informar, dejó claras dos cosas, que había un apagón masivo –lo que todos los ciudadanos sabían- y que no tenía ni idea de lo que había sucedido, alimentando de esta forma las especulaciones, los bulos y las teorías conspirativas.
La radio, la gran protagonista
Las emisoras de radio demostraron una vez más que no solamente resisten ante el empuje de la televisión que amenaza su existencia desde su invento, sino que son imprescindibles y más actuales que nunca, puesto que fueron los únicos medios que llegaron hasta la mayoría de españoles a través de las rudimentarias radios de transistores a pilas, que de tan rudimentarias, salieron airosas del incidente más grave vivido en España en la historia contemporánea.